La simetría de Kubrick

“La simetría es una idea por medio de la cual, el hombre de todas las épocas ha tratado de comprender y crear la belleza, el orden y la perfección”.- Hermann Weyl.

Y probablemente Stanley Kubrick fuera uno de los más destacados exponentes de esta afirmación en su época, cualquier intento de comprender el motivo por el cual Kubrick recurría a la simetría es pura especulación,  el complejo y profundo  desarrollo de su narrativa cinematográfica nos sugiere la utilización de la simetría como herramienta para poner orden en el caos, un punto de encuentro entre su mundo y el espectador.

El desequilibrio nos transmite  la sensación de ser algo transitorio y coyuntural, un paso intermedio hacia el estado de equilibrio y armonía, así lo dicta el aforismo del presocrático Heráclito de efeso: “Lo disgregador se reúne, de lo diverso nace la más bella armonía y todo se crea a partir de la discordia. El arte es armonía, por su parte es unidad de contrastes y unidad de semejantes, en el tono, en el color, en la linea”.

El desorden  conceptual provocado por la complejidad expresiva de algunas de las películas de Kubrick, encuentra en los planos estrictamente simétricos un bálsamo de comprensión para un público desbordado por la intensidad argumental del director.

Su magistral trabajo de dirección  ha dejado impregnados en nuestras retinas  un sinfín de planos memorables, intensos y milimétricamente calculados, donde el poder persuasivo de la imagen acompaña y refuerza su peculiar visión de la vida y su capacidad de contarla a través del séptimo arte. Su habilidad para  aunar todas las especialidades técnicas del cine le confiere una destreza comunicativa fuera de lo normal, capaz de indagar en el comportamiento del ser humano de manera personal, crítica e irónica. La violencia, la infidelidad, la bondad y la maldad, la guerra, el sexo y el deseo, el honor, son algunos de los temas recurrentes en la filmografía del que fácilmente podríamos etiquetar como uno de los más grandes directores de cine de todos los tiempos.