Geometría, un factor de belleza

No en vano Henri Cartier-Bresson era fiel a su 50 mm. Esta óptica le proporcionaba una cercana representación de lo que su ojo era capaz de resaltar entre la infinidad de experiencias vividas con una cámara en la mano. Acostumbrado  a esta longitud focal, logra dominar  formas y  espacios creando perfecta y bella armonía entre estos elementos con la finalidad de narrar la inmensidad de la vida.

Nuestra mirada, canalizada a través de la óptica es capaz de componer la escena de manera intuitiva, permitiendo que  nuestro inconsciente se manifieste teniendo presente la reacción de las formas dentro del rectángulo.

En el arte en general es posible afirmar que la belleza depende de la geometría, y en la fotografía en particular el uso que hagamos de ésta determinará en gran medida su belleza, pero también debemos considerar lo que representa para cada uno de nosotros la belleza. Walt Whitman poeta y ensayista neoyorquino defendía una visión  mucho más amplia de lo comúnmente considerado bello:

«No dudo que la majestad y belleza del mundo están latentes en cualquier minucia del mundo […]

No dudo que en las trivialidades, insectos, personas comunes, esclavos, enanos, malezas, desperdicios hay mucho más de lo que yo suponía.»

Es posible que la mirada del fotógrafo actual este desorientada respecto a la búsqueda de la belleza, influenciados por el diluvio de  imágenes idealizadas al que estamos acostumbrados por las tendencias estéticas, la publicidad, el cine, la televisión, elementos en su mayoría de consumo que para bien o para mal intervienen en el proceso fotográfico. Un correcto uso de la geometría unido al pensamiento de Whitman podría abrir nuestras fronteras y conseguir ser capaces de retratar la belleza dentro de cualquier temática.

Diane Arbus  dedicó gran parte de su obra a retratar singulares personajes, enanos, gigantes, tatuados, gente marginada por aquel entonces y que Arbus consiguió inmortalizar creando imágenes sinceras, portadoras de verdad y de belleza.

Susan Sontag en su libro Sobre la fotografía escribe estas palabras en referencia a Arbus:

«Quien mejor para apreciar la verdad de los monstruos que alguien como Arbus, fotógrafa del mundo de la moda por profesión, falsificadora de la mentira cosmética que enmascara las incurables desigualdades de nacimiento, clase y aspecto físico».

Fotografiar algo bello no es exclusivo y determinante para conseguir una bella fotografía,  es posible sacar una bella fotografía a partir de elementos no tan bellos,  es entonces cuando la geometría nos muestra todo su potencial expresivo, quizás mostrándonos que la belleza reside más en la verdad que la imagen idealizada.